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  • Editorial

Hablemos de muerte y el miedo que genera en el colectivo

Hace unas semanas invité a Laurence Fontaine a compartir con nosotros su punto de vista sobre la muerte y el miedo que genera en el colectivo, todo esto dentro de la difícil situación que vivimos en torno al COVID-19 y la forma en la que nos ha puesto frente a constantes pérdidas que pueden ir desde un despido, la lejanía de nuestros seres queridos, hasta la muerte de algún familiar. Ambas creemos que es importante revisar cómo nos estamos sintiendo en esta nueva realidad y actuar en consecuencia para lograr mantener un estado mental y emocional sano.


Lo primero que debemos tener en cuenta es que estamos en un momento en el que nos es difícil controlar las situaciones externas, es importante enfocarnos en lo que sí podemos trabajar en nuestro beneficio. Sin duda cuando pensamos en el control y en lo que significa ser controlador y si bien, cuando nos consideramos —o nos consideran— una persona con esta característica es necesario que evaluemos los puntos vulnerables históricos y sistémicos que tenemos con nuestra familia relacionados con el control.


También es verdad que en ciertos momentos el control es una manera de sentir que puedo que puedo tener un poco de paz con lo que está sucediendo a mi alrededor, si yo planifico tengo certeza de hacia dónde voy y cuáles son mis opciones antes este evento. Cuando pensamos que una situación va en una dirección y de pronto cambia.


Para Laurence esto es una evolución, cuando tratamos de que las cosas estén ordenadas para poder tolerarlas. Lo que resulta realmente fundamental es darnos cuenta de que no tenemos el control, sin embargo podemos prepararnos de diferentes maneras para enfrentar las situaciones. Esto se aleja por completo del control extremo y nos ayuda a responder de forma organizada a un ambiente o contexto en el que no podemos influir. 


Y es que durante los últimos meses nos hemos enfrentado a múltiples pérdidas —hemos perdido relaciones, contacto, de sueño, de proyectos, algunos hemos visto morir a seres queridos, la pérdida de nuestra libertad— y cada uno de nosotros responde de forma diferente a dichas pérdidas. 


Algo en lo que pienso que puede afectarnos es la pérdida de libertad y en cuál es la capacidad de respuesta que cada uno tiene frente a este hecho. Aunado a eso, la sobre convivencia que nos hemos visto forzados a tener, por un lado y por otros quienes están viviendo este confinamiento desde la soledad absoluta.


Y lo que encontramos en nuestra charla es que es fundamental reconfigurar la vida y dejar de pensar en ella como la conocíamos. Porque debemos seguir sintiéndonos libres y para ello hay que detectar cuáles son esas cosas que nos vuelven libres aún en el encierro y poner nuestra energía en ellas.


Este es un momento único para dejar de pensar solo en nosotros mismos y entender que estamos haciendo sacrificios para un bien mayor. Es necesario que nos volvamos capaces de ver más allá, que no se trata solo de mantener la distancia física, sino que hay otras cosas que de forma individual tenemos que realizar para sostener juntos esta responsabilidad.


Laurence piensa que en medio de todo esto estamos experimentando la sensación de nuestra propia mortalidad. Hay una necesidad colectiva de mirar a la vulnerabilidad que tenemos antes el virus, ante la salud de nuestro cuerpo físico, la claridad de nuestro cuerpo emocional, y la salud mental.


Los viejos están teniendo que mirar la muerte de una forma diferente: de frente y con mucha cercanía. Aunque estén saludables y si tienen alguna enfermedad, el encuentro es todavía más fuerte. Entonces, si a eso se sumamos el lidiar de forma cotidiana con las estadísticas y los informes sobre muertes, es desorganizante porque no solemos incluir a la muerte como un tópico que forme parte de nuestra vida.


Por eso creemos que es necesario abrir estas conversaciones sobre la muerte, sobre todo en un momento sin precedentes en el que, si bien hay sectores de la población más vulnerables, todos estamos expuestos. La muerte está presente en todo el mundo y las sociedades y aún así es impresionante la resistencia que tenemos a querer hablar del tema.


Es normal que al enfrentar esta situación nuestra mente se concentre en pensar en el pasado, repasando aquello que no hicimos o lo que hubiéramos hecho de forma diferente. Po eso es importante tener la claridad y los conocimientos para transitar esta situación. Por ejemplo, poder hablar baja la angustia, también realizar un plan para estar seguros sobre lo que haríamos en distintas situaciones.


Enmarca esta vivencia de forma diferente: sí puedo estar preparado. y organizarme para enfrentar una situación. 




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​© 2020 by Patty Bueno.