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  • Editorial

3 formas de cuidarte cuando estás pasando por un duelo

Actualizado: jul 20





En estas últimas semanas perdimos la vida como la concebimos ya no poseemos la libertad de salir y realizar actividades que nos llenaban de felicidad. Hemos perdido contacto con las actividades cotidianas que nos ayudan a mantener el ritmo en lo cotidiano y hay quienes incluso han visto diluirse importantes relaciones. A esto hay que sumar que estar lejos de nuestra familia y amigos nos ha dado la oportunidad de ver aquello que no éramos capaces de notar, es probable que algunos de nosotros estemos más unidos con quienes convivimos en el día a día, pero también habrá quienes se sientan profundamente solos.


Si bien solemos hablar y hasta reconocer el duelo cuando estamos pasando por experiencias que consideramos trascendentales —la muerte de un ser querido, la pérdida de un trabajo o el distanciamiento emocional de algún amigo—en estos momentos de cambio estamos viviendo diferentes circunstancias que pueden ponernos frente al dolor de la pérdida. 


Podemos estar en duelo por haber perdido nuestro trabajo a causa de esta crisis sanitaria, por haber terminado alguna relación en medio de esta crisis, por estar lejos de nuestra tierra natal o nuestra familia. Todos estos son motivos nos pueden llevar a vivir crisis de ansiedad, enojo, frustración, depresión y otras condiciones.


Es importante tomar este momento como algo excepcional y dejar de exigirnos tanto porque la realidad es que aún cuando no seamos los más productivos, no estamos perdiendo el tiempo, estamos viviendo. Así, simple y llanamente nos estamos dedicando a mantenernos a salvo, por lo que es fundamental ser compasivos con nosotros y con los demás por lo que me gustaría compartirte 3 formas en las que puedes cuidarte a diario en estos tiempos:


Concéntrate en las actividades vitales


Aunque puede resultar obvio, nuestro cuerpo y en general la naturaleza tiene un ritmo —las estaciones del año, el día y la noche, las temporadas de siembra y cosecha, etc.— y esto no es casualidad. Este ritmo ayuda a establecer rutinas y mantener en equilibrio nuestra mente y nuestro cuerpo. Enfocarte en llevar a cabo actividades vitales como respirar, comer o dormir, te ayudará a mantenerte en el ‘aquí y el ahora’, aquietando tus pensamientos, evitando las crisis de ansiedad y por supuesto, a cuidarte.


Pide y recibe ayuda


Ahora más que nunca es necesario hacer saber a quienes amamos que nos estamos dispuestos, que somos esas personas que estarán ahí para lo que necesiten. Y si bien esto puede comenzar con un compartir la responsabilidad de proveer alimentos y cosas necesarias para pasar lo días, se extiende de manera sutil hacia lo emocional. De esta misma forma, recibe la ayuda que se te ofrezca, y pídela cuando se necesite. Recuerda que estamos viviendo un estado de excepción y es válido reconocer cuando estás llegando a tu límite.


Acepta tus emociones, sin importar la cantidad de ellas que llegues a sentir


No tengo memoria de un evento que nos haya puesto en una situación tan frágil como la que estamos viviendo, así que tampoco podría tener una referencia de qué es lo que habitualmente estaríamos sintiendo. Hablando con amigos y colegas me he dado cuenta de que en casa o en otros espacios todos estamos siento una montaña rusa de emociones, como si nos encontráramos frente a frente con ellas de una buena vez. Para transitar este momento, reconozco que cada emoción no es buena ni mala, pero sí nos dan información y guía para para atravesar lo que está surgiendo. Y sí, a veces pueden ser agobiantes. 


Permítete sentir, siente mucho. 


Espero que estos recursos te sirvan para navegar mucho más tranquilo por este momento, pero sí necesitas acompañamiento en algún proceso de duelo, si necesitas guía, contáctame, estoy aquí para ti.



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​© 2020 by Patty Bueno.